La Filosofía

de

Bruce Lee

 







   
   

por James Bishop

Para mí, todos los tipos de conocimiento definitivamente significan auto-conocimiento. Bruce Lee

El interés filosófico de Bruce Lee comenzó cuando estaba entrenando en Wing Chun bajo el sifu (profesor) Yip Man. Yip Man ponía un gran énfasis en los entresijos filosóficos del Wing Chun, y esto tuvo una gran influencia en Bruce. Linda Lee Cadwell, la viuda de Bruce, escribió en su libro The Bruce Lee Story: "Si hay algo que Yip Man dio a Bruce que pudo haber cristalizado la dirección de Bruce en la vida, fue interesar a sus estudiantes en las enseñanzas filosóficas de Buda, Confucio, Lao Tzu, y otros grandes pensadores y filósofos. Como resultado, la mente de Bruce se convirtió en la destilación de la sabiduría de tales profesores".

La influencia individual más importante en Bruce fue su exposición a la filosofía taoísta. La filosofía taoísta es el desarrollo del sabio chino Lao Tzu, quien en el siglo VI a.C. escribió el trabajo definitivo sobre el tema, el Tao Te Ching. El taoísmo se identifica por el Tai Chi, comúnmente conocido por el símbolo del yin/yang. En el corazón de la filosofía taoísta está la idea de cómo el hombre se relaciona con la naturaleza. Lao Tzu creía que el hombre es meramente una parte de un todo mayor, y que aceptando su relación con el todo y siguiendo el curso de la naturaleza con no-resistencia, el hombre podía definitivamente encontrar el éxito y la serenidad. Lao Tzu no creía en un sistema formalizado de educación, ni creía en la doctrina confuciana de piedad filial. Dados los problemas de Bruce con el trabajo escolar y los profesores, no resulta sorprendente que sintiera una conexión con el mensaje de Lao Tzu.

En la Universidad de Washington en Seattle Bruce llegó hasta los cursos superiores en filosofía. Su comprensión de los conceptos Orientales era tan profunda que se convirtió en una gran demanda como conferenciante en filosofía oriental. De hecho, fue durante una conferencia que dio en la Escuela Superior Garfield en Seattle donde conoció a Linda Emery, que habría de convertirse un día en su esposa.

"Cuando estaba en Seattle Bruce solía citar a Confucio y Lao Tzu y todo ese tipo de gente, "y lo creía", dice Taky Kimura, estudiante senior de Bruce. "Pero muy pronto hizo esa transición él mismo y se convirtió en el filósofo".

En 1963 Bruce publicó un libro titulado Chinese Gung Fu: El Arte Filosófico de la Auto-Defensa. El libro expresaba sus visiones sobre el gung fu así como su profundo interés en los aspectos filosóficos del entrenamiento de las artes marciales.

Bruce ya estaba comenzando a sentirse descontento con los "estilos" de lucha. La idea no seguía los conceptos taoístas de armonía y no formalidad. En la separación entre estilos duros y blandos de las escuelas de gung fu dijo: "Es una ilusión. Verás, en realidad la suavidad/firmeza es una fuerza inseparable de una incesante interacción de movimiento. Oímos a un montón de profesores afirmando que sus estilos son o bien blandos o duros; esta gente se está agarrando ciegamente a una visión parcial de la totalidad. Una vez fui preguntado por un así llamado "maestro" de Kung Fu; uno de esos que parecían de comedia, con barba y todo, que qué pensaba sobre Yin (suave), y Yang (firme). Yo simplemente contesté "¡Chorradas!". Por supuesto, estaba bastante impresionado por mi contestación, y no podría llegar a darse cuenta de que "ello" nunca es dos".

Bruce comprendió la falsa división que tan a menudo atrapa a los estudiantes del taoísmo, la falsa división en reconocer al Yin y Yang como opuestos, y no como complementos. El Tao es el sendero no dividido.

La pelea de Bruce con Wong Jack Man en su escuela de Oakland trajo ese hecho a una profunda revisión. Luchando estrictamente en el "estilo" Wing Chun, Bruce casi había perdido el enfrentamiento. Al continuar aceptando al Wing Chun como la solución, Bruce se estaba "agarrando a una visión parcial de la totalidad". Se dio cuenta de que debía continuar evolucionando. La idea de los estilos de lucha había entrado en conflicto con sus creencias taoístas de que el camino de la lucha no tiene forma y es todo-acompasado, y que los estilos separan al luchador de la verdad.

Fue en este punto donde la expresión de las artes marciales y filosofía de Bruce, Jeet Kune Do, nació. Su principio fundamental es "tener el no camino como camino" tomado prestado claramente de Lao Tzu, "A esto se le llama forma sin forma, forma sin objeto".

El estudiante de Bruce Lee, Daniel Lee, reconoció la influencia del taoísmo en las enseñanzas de Bruce Lee. "Para hacer a un arte único, debe tener una fundación filosófica. Bruce Lee vio sus principios de Jeet Kune Do en la filosofía taoísta, la relación del yin y el yang. Jeet Kune Do realmente es filosofía en acción".

La estrella del baloncesto y estudiante de Bruce Lee Kareem Abdul-Jabbar compartía una visión similar de Bruce y su arte marcial. "Yo veía a Bruce como un sacerdote taoísta renegado".

Leo Fong, un ministro metodista, director de películas y antiguo estudiante de Bruce Lee recuerda una conversación que tuvo con Bruce en 1964. "Bruce me preguntó, '¿Por qué estás recibiendo todas estas clases de gung fu?'.

"Yo dije, 'Bueno, estoy buscando lo definitivo'.

"Bruce soltó una carcajada. Dijo, "¡Tío, no hay ningún definitivo!. ¡Lo definitivo está dentro de ti!'.

"Me llevó un tiempo dejar marchar las viejas creencias, las viejas muletas. Cuando di una vuelta por ahí para dejarlo ir y empecé a entrenar por mi cuenta comprendí lo que Bruce había impartido en mí. Es aterrador ser tu propio profesor. La única forma de la que puedes encontrar la causa de tu propia ignorancia, dijo, es la auto-evaluación y total compromiso hacia tu propio proceso de crecimiento".

La segunda mayor influencia en Bruce Lee, filosóficamente hablando, fue el filósofo indio Jiddu Krishnamurti. Krishnamurti nació en la pobreza en 1895 en el sudeste de India. Era un chico inusualmente apasionado e intelectual, y a la edad de diez años fue reconocido como un mesías por la secta mística de la Sociedad Teosófica, la cual le adoptó y le envió a Inglaterra y Francia para ser educado y finalmente asumir su papel como su líder. No obstante, en 1929 a la edad de 34 años convulsionó a la Sociedad Teosófica renunciando a su papel como mesías, argumentando que las doctrinas religiosas y organizaciones interferían en el camino de la verdad real. "Como habéis puesto creencias antes de la vida, credos antes de la vida, dogmas antes de la vida, religiones antes de la vida, hay estancamiento. ¿Puedes sujetar las aguas del mar o juntar los vientos en tus puños?". Krishnamurti entonces llegó a convertirse en un orador filosófico y motivacional muy influyente hasta su muerte en 1986.

Bruce descubrió que la forma de Krishnamurti de ver la vida corría paralela a la suya. En su libro Libertad Desde el Ahora, Krishnamurti escribe: "No puedes mirar a través de una ideología, a través de una pantalla de palabras, a través de esperanzas y miedos. El hombre que es realmente serio, con un afán por averiguar lo que es la verdad, no tiene concepto en absoluto. Vive sólo en lo que es". Bruce adaptó esta idea al formar la filosofía de su arte marcial: "No puedes expresarte y estar vivo a través de una forma ensamblada, a través del movimiento estilizado. El hombre que es realmente serio, con un afán por averiguar lo que es la verdad, no tiene estilo en absoluto. Vive sólo en lo que es".

Bruce definió su Jeet Kune Do de esta manera: "Jeet Kune Do es entrenamiento y disciplina hacia la realidad definitiva en la auto-defensa, la realidad definitiva en la simplicidad. El verdadero arte del Jeet Kune Do no es acumular, sino eliminar. La totalidad y libertad de expresión hacia el siempre cambiante oponente debería ser el objetivo de todos los practicantes de Jeet Kune Do".

"Un clasista o un tradicionalista solo hará lo que el profesor le diga y ya está. El profesor está pedestalizado y tú haces lo que te dice y no le cuestionas", dice John Little, el historiador del Estado de Bruce Lee. "Pero Bruce estaba bebiendo de algunas fuentes muy diversas, tales como la terapia de Gestalt, Krishnamurti, etc. Tampoco es que esta gente fueran necesariamente creadores, sino que vieron una cierta verdad sobre la que escribieron. Bruce vio esa misma verdad, y vio su aplicación a las artes marciales".

"Lo sorprendente acerca de Bruce es que era capaz de crear cosas de (lo que pensábamos) es externo y hacerlo una parte del concepto Jeet Kune Do", dice Leo Fong.

Bruce creía que no podía enseñar tanto a sus estudiantes como para señalarles en la dirección del conocimiento. "No puedo enseñarte", explicó Bruce a James Franciscus en la serie de televisión Longstreet, "sólo ayudarte a explorarte a ti mismo".

"Él era uno de los poquísimos que aplicó la filosofía al arte", dijo Dan Inosanto. "Todo lo que enseñaba era del estilo 'Se suave pero no dócil. Firme pero no duro'. Yo pensaba, ¿qué demonios significa eso?".

Bruce también sentía que, "Conocer no es suficiente; debes aplicar". Era su opinión que el conocimiento es inútil si no se le da un buen uso. Más importante, uno nunca puede determinar el valor del conocimiento si no lo prueba. Citando a Lao Tzu: "La gente del Tao nunca intenta. Hace".

Bruce personificó en concepto taoísta de tzu jan, o auto-expresión honesta. Como rehusaba subordinarse a un estilo de lucha, era libre para ser abierto y crítico con todos los conceptos de la lucha, incluido el suyo propio. Esta parte del carácter de Bruce causó el mayor conflicto entre él mismo y los demás, especialmente artistas marciales que estaban a menudo entrenados para aceptar las enseñanzas de su instructor sin cuestionarlas. Sin duda, el término maestro, usado en muchos estilos de artes marciales denota al profesor o líder de la escuela, implica una autoridad absoluta e incuestionable. Como el antiguo filósofo griego Sócrates explicó por primera vez, la mejor forma de conocimiento y sabiduría es a través de la dialéctica, o el proceso de exponer ideas para la discusión abierta para que la debilidad inherente de las ideas pueda ser descubierta. Este método socrático es usado ahora, no solo en filosofía, sino también en el método científico de examinación, en el cual un buscador primero formulará una hipótesis y luego tratará de probarla o desaprobarla. La ciencia de las artes marciales no debería ser diferente.

La expresión personal de Bruce de las artes marciales era algo que creía que era algo único suyo y sólo suyo, porque era el producto de sus atributos personales y sus deficiencias. Entre sus "problemas" físicos estaban el ser corto de vista, ser bajo y ligero, una mala espalda y una pierna que era más corta que la otra. Sus carencias en estas áreas las suplía con la velocidad, el timing y la fuerza. Dan Inosanto, su protegido, dijo, "La imagen total que Bruce Lee quería presentar a su alumno era la de que, por encima de todo, podía encontrar su propio camino. Es importante recordar que Bruce Lee era un 'señalador' de la verdad y no la verdad en sí misma".

Bruce no creía en aprender por acumulación, sino que creía que la mayor forma de maestría era la de la simplicidad, de "limar lo inesencial", muy parecido a lo que Lao Tzu pensaba de la necesidad de dispersar todas las escuelas de aprendizaje formal. Sin duda, Bruce dispersó su propio sistema de escuela poco después de su muerte, a menos que su camino sea tomado como "el camino".

Para Bruce todo conocimiento conducía al auto-conocimiento. Bruce ponía muchísimo énfasis en esta creencia de sus enseñanzas. Era uno de los conceptos más importantes que se derivaron de su estudio de Krishnamurti. Como Krishnamurti dijo: "Debemos entendernos primero a nosotros mismos a fin de conocer cualquier cosa y entender y resolver los problemas". Bruce sentía que, para que las personas crezcan y evolucionen, deben llegar a conocerse a sí mismos a través del medio que elijan: baile, música, arte o artes marciales, por nombrar sólo unos pocos.

Claramente, Bruce estaba de lo más influenciado por las teorías taoístas de Lao Tzu. Como Diane Dreher escribió en su libro El Tao de la Paz Interior, "Al contrario que Confucio, que ensalzó la tradición, Lao Tzu apela los individuos a que piensen por sí mismos, partir del convencionalismo y buscar la verdad más alta. Sabía que las nuevas soluciones raramente vienen de los viejos líderes, atrincherados en el status quo. A menudo vienen de gente corriente que cree en el poder de marcar la diferencia". A pesar de que Bruce estaba bastante lejos de ser corriente, representa el ejemplo perfecto del moderno taoísta, una representación del siglo XX en ejercicio físico y espiritual de Lao Tzu.

Quizás al final será la filosofía de Bruce Lee lo que tenga una mayor importancia desde una perspectiva histórica. Bruce ha influenciado a generaciones desde su muerte con sus conceptos de liberación del pensamiento clásico, adaptarse a la adversidad, economía de acción y predisposición a aprender. Estos son conceptos que beneficiarán enormemente a la gente de todas las doctrinas, disciplinas y vocaciones.